Yuri Knorozov

Yuri Knórozov: el investigador olvidado.

Hace unas semanas, asistí al «Festival del cine Mexicano en San Petersburgo». En concreto, al pase en el que se emitían un par de documentales que mostraban las relaciones entre México y Rusia. El segundo documental, llamó especialmente mi atención, pues trataba de una persona de la que no había oído hablar hasta ahora: Yuri Valentínovich Knórozov.

La vida de Yuri Knórozov

Yuri Knórozov fue un lingüista, epigrafista y etnólogo, que tuvo un papel clave a la hora de descifrar la escritura de la cultura maya. Su vida giró en torno a este gran descubrimiento. Sin embargo, la Unión Soviética siempre le puso demasiadas trabas para permitirle asistir a las conferencias internacionales a las que lo invitaban, y finalmente fue quedando en el olvido.

Su talento se desarrolló desde su niñez: tocaba el violín de forma excelente, escribía poemas y dibujaba con una gran precisión. Y a pesar de que un principio tenía pensado estudiar medicina, por problemas de salud fue rechazado y acabó en la facultad de Historia de la Universidad Estatal de Moscú, donde se especializó en egiptología. Su curiosidad e interés por las lenguas antiguas lo llevó a toparse con el lenguaje maya, el cual no había sido aún descifrado completamente. Sin embargo, gracias al estudio de «Relación de las Cosas de Yucatán»  (~1566) escrito por Diego de Landa y a sus propias investigaciones, consiguió resolver el enigma del alfabeto maya. Sus conclusiones arrojaron que el alfabeto estaba compuesto por sílabas y no por letras independientes como se pensaba.

Tras publicar su teoría, los principales expertos en la materia le dieron la espalda inicialmente. Pero tras ganarse el reconocimiento internacional sobre la exactitud de su trabajo, fue invitado en numerosas ocasiones por distintos países y organizaciones para dar seminarios y exponer su obra. Por desgracia, la Unión Soviética no permitió a Yuri Knórozov salir del país, por lo que solamente pudo visitar los complejos mayas en 1990. Esta sería la primera vez en la que Knórozov pudo estar en el lugar donde se asentó la civilización sobre la que había dedicado todos sus estudios y prácticamente toda su vida.

Yuri Knórozov pasó sus últimos días de vida en un escueto apartamento soviético en San Petersburgo. Murió a causa de una neumonía en el pasillo de un hospital esperando a ser atendido. Fue enterrado en una fosa sin ningún tipo de distinciones en un destartalado cementerio a las afueras de la ciudad. No sería hasta hace unos años, cuando el ayuntamiento le construyó un pequeño monumento sobre su tumba, para ayudarnos a recordar a un genio que hizo una gran contribución para conocer nuestra historia, pero que nunca fue demasiado reconocido.

Documental

En el anterior texto, os he contado de forma muy resumida la información que obtuve a través del documental. Aunque no he podido encontrarlo, os dejo aquí otro similar sobre Yuri Knórozov en español, en el cual se relata también parte de su vida en torno a su descubrimiento.

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